Mostrando entradas con la etiqueta conectividad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conectividad. Mostrar todas las entradas

14 marzo 2014

ASAP54 y Style Lend, participar es ganar

ASAP54 y Style Lend, una aplicación y una plataforma online respectivamente, son dos ejemplos de cómo la conectividad participativa tiene muchas posibilidades si el deseo de los usuarios se trata como una necesidad expansiva

Ambos proyectos están enfocados al mercado de la moda y satisfacen deseos necesarios, además de requerir una comunidad que aporte contenido. 

 - ASAP54. Dicen que es el Shazam de la moda. Alguien viste una prenda que te gusta, necesitas saber de quién es y dónde puedes comprarla. La aplicación te lo dice o, al menos, te da alternativas según las características de la prenda. 

 - Style Lend. Todos tenemos algún modelo que nos hemos comprado para una ocasión especial o que fue un impulso, y ahora lo único que hacen es ocupar sitio en el armario. Esta plataforma ofrece un servicio de alquiler entre usuarios que permite obtener beneficios de esas prendas olvidadas. 

En los dos ejemplos, manejar bien los datos que los usuarios van volcando puede facilitar colaboraciones con marcas de moda, también de accesorios, belleza... Y lo más interesante es que, si este compartir la información con terceros se explica bien a los usuarios, es muy probable que la propuesta se perciba como "participar es ganar el premio y también el bote extra". 

Deseos necesarios satisfechos y deseos espontáneos servidos en bandeja.

24 septiembre 2013

Nowism, cuando lo único que importa es el ahora

La última semana de agosto tuve la suerte de asistir en Viena a una conferencia de Dietmar Dahmen en el marco de la EACA Summer School for Academics. Dietmar tiene más de 20 años de experiencia en el sector publicitario de Hamburgo, Los Angeles, Nueva York y Viena. En el pasado ha sido director creativo en agencias de la talla de DBB, Ogilvy y BBDO. En la actualidad trabaja como consultor freelance y se ha labrado un nombre como trendhunter del entorno digital.

En su conferencia titulada Navigating brands through a digital lanscape comentó que el mayor logro del ser humano -desde el invento de la rueda- es la conectividad total: la capacidad del ser humano de estar conectado a Internet las 24 horas del día gracias a la implantación creciente de los smartphones. En tan sólo 6 años hemos alcanzado la cifra mágica de 1 billón de móviles inteligentes. Esto significa que todo se implanta con mayor rapidez, pero a su vez significa que todo se hace viejo mucho más rápido. La única manera de salvar la obsolescencia programada está en crear constantemente algo nuevo, porque lo único que vale es el ahora.

Tanto es así que esta tendencia recibe el nombre de Nowism, del término inglés now. El ahora nunca ha sido tan importante como en la segunda década del siglo XXI. Las personas lo quieren todo en el momento, ya no hay paciencia para esperar. Si nos olvidamos el móvil en casa, nos ponemos muy nerviosos, porque en el fondo tenemos miedo de perdernos cosas importantes que estás teniendo lugar en el ahora. Aunque nos cuesta admitirlo, muchos de nosotros nos hemos convertido en unos adictos del ahora.

Aparte de su alto grado de adicción, Dietmar hizo hincapié en resaltar el alto valor emocional del Nowism. El ahora nos hace vivir en el mundo de las emociones. Si un niño llora, quiere que se le atienda en el momento, el niño busca una respuesta inmediata. Eso me dio mucho que pensar. ¿Es posible que este fenómeno provoque que en algunos ámbitos de nuestra vida seamos cada vez más infantiles? ¿Somos acaso como el niño que espera que su emoción (el llanto) tenga una respuesta instantánea?