A veces los que se asoman a la comunicación (empresarios, líderes o políticos que aún no conocen bien nuestro campo) pueden estar un poco obsesionados con los medios para comunicar. Pero la comunicación no es cuestión de medios: es cuestión de tener cosas importantes que decir.
Por eso, a la hora de pensar en la comunicación de la marca o institución conviene centrarse en la calidad del discurso, en la profundidad de las ideas, que tienen que tener la potencia necesaria para mover voluntades y suscitar entusiasmo (dentro y fuera de la organización). Las grandes marcas e instituciones destacan por sus ideas, que las diferencian de otras mucho más que los productos que venden o los servicios que ofrecen.
Medios, canales, vehículos y plataformas son importantes (hoy, además, pueden ser parte de la narrativa de algunas marcas e instituciones). Pero todas las marcas e instituciones tienen medios a su alcance. Lo que a algunas les puede faltar son ideas. Por eso, conviene dedicar tiempo a pensar despacio y centrar la atención de toda la organización en esos principios esenciales (muy pocos) que sirven para alinear el trabajo de comunicación y configuran la identidad. La comunicación no es
cuestión de medios. Si tienes una gran idea, encontrarás los medios para
difundirla.
McDonald's sigue buscando modos nuevos de contar su historia (algo que, en cierto sentido, es cada día más difícil).
En Suecia son habituales los conciertos de verano y festivales musicales en parques y muchos jóvenes se encuentran con latas vacías, pero poco dinero. DDB Stockholm ha pensado esta campaña donde se usa mobiliario urbano para ofrecer bolsas que los consumidores pueden cambiar por hamburguesas. Una solución creativa en medios que va en la línea de la sostenibilidad. Y una campaña que se puede contar.
Hay afirmaciones que se repiten a menudo en el sector. No son necesariamente falsas, pero les falta rigor, carecen de matices o no van acompañadas de suficientes datos que las sustenten. Por eso hay que tomarlas con precaución. Tom Goodwin habla en Digiday (28 de julio) de lo que considera mitos de la publicidad actual. En este post nos centramos en 4:
1. La TV ha muerto. En realidad, estamos viendo más televisión que nunca. 2. Los consumidores quieren conversaciones con las marcas. Es cierto, pero sobre todo quieren soluciones a sus problemas. 3. Las marcas deben crear grandes contenidos. Así es, pero el marketing de contenidos no resuelve todo. Hay que hacer también otras cosas. 4. La publicidad es storytelling. Es posible para algunas marcas en algunos mercados. Pero los publicitarios son vendedores y no sólo "contadores de historias".
Hay que tener cuidado con estas frases atractivas
(pero peligrosas) que aparecen en tantas presentaciones sin estar
suficientemente contrastadas. En los mercados se producen grandes transformaciones, pero a veces las cosas son más complejas y siempre se agradecen los matices. Los necesitamos.
A propósito de The Best American Infographics 2013 (Gareth Cook, Ed., Mariner Books 2013, 184 páginas), Andrea Ovans explica en Harvard Business Review por qué los buenos infográficos se están convirtiendo en un recurso tan valioso para la comunicación de datos e ideas y su storytelling. También están pasando de los medios a las marcas e instituciones, que los emplean cada vez más.
Frente a la avalancha de datos sin contexto, los infográficos aportan claridad. En un mundo en que ya sabemos qué ha pasado, necesitamos síntesis que iluminen y ayuden a entender el sentido de lo ocurrido. Es lo que logran los mejores gráficos.
Un buen infográfico es una revelación instantánea. Los mejores se comparten, multiplicados por blogs, Twitter, FB, Pinterest...Descubren pautas, enseñan y hace concreto lo abstracto. Los menos eficaces, por contra, abruman con datos, aburren y, al final, confunden. Gráficos, timelines, ilustraciones, mapas y diagramas descubren lo inesperado y ayudan a pensar, en un entorno donde lo artístico, afortunadamente, ocupa cada vez más espacio, como vienen mostrando los premios Malofiej o el libro de Gareth Cook.
Si tienes buenas ideas y buenas historias que contar, piensa en un infográfico para difundirlas. ¿Será verdad que una imagen vale más que mil palabras?
Es verdad que un avión no desaparece todos los dias, y mucho menos del modo tan misterioso como lo hizo el sábado pasado el vuelo 370 de Malaysia Airlines.
Pero lo cierto es que la noticia está dando mucho que hablar a periódicos y televisiones de todo el mundo, se ha situado en todo el planeta entre las historias más leídas y ha contribuido decisivamente al crecimiento de las audiencias.
Y, aparte de la lógica preocupación que genera, aporta también interesantes lecciones sobre qué debe tener una historia que funciona:
Cierto drama humano.
Una buena dosis de misterio.
Desenlaces inesperados a lo largo de la trama.
Protagonistas claramente identificados.
Testigos y testimonios que acerquen la historia a la realidad.
Abundancia de datos para recrear escenarios.
Como decía hace poco un ejecutivo de CNN, y resulta apreciable a simple vista, "It’s an incredible mystery full of human drama, with an international element", que a la gente sin duda interesa.
Para ilustrarlo, incluyo abajo un resumen de la cobertura de la noticia que ha hecho la CNN estos últimos días. Un ejemplo de cómo los periodistas saben contar bien las cosas.
Google es, sin duda, la empresa del mundo que más anuncios vende. Pero, también, va camino de convertirse en la marca que mejores anuncios hace.
Recientemente, ha sido nombrado mejor anunciante televisivo por la consultora Ace Metrix, y su video Google Zeitgeist (insertado abajo) ha recibido el galardón de mejor anuncio del año.
Un anuncio que emociona, que llega, que pide ser compartido, y que se suma a los lanzados por Google durante los últimos años, entre los que se encuentran éxitos como Parisian Love o Dear Sophie: buenas ideas, buenas historias y alto contenido emocional.
Porque, aunque los algoritmos importan, las ideas originales, las historias bien contadas y las imágenes cuidadas, configuran cómo queda Google en la mente de la gente y, también, determinan en buena parte su futuro. Porque una compañía es buena o mala, no sólo por lo que ofrezca o por lo que haga, sino también por cómo se cuente.
Por eso, la empresa más innovadora del mundo invierte tanto en storytelling. Porque de poco sirve ser distinto, sino sabes contarlo bien.
Repasando la web de The Rabbit..., una de las agencias que visitamos durante el London Communication Tour, he descubierto Storify, la plataforma que ellos mismos utilizan para describir sus trabajos y campañas.
Para quién no lo conozca, Storify es una herramienta pensada precisamente para eso, para contar historias, pero aprovechando los recursos que ofrece la web social.
Integra fácilmente conversaciones en Twitter, vídeos en YouTube, fotos en Flickr..., permite añadir tu propio discurso y aporta recursos para compartir con facilidad los contenidos.
Por desgracia no añade lo más importante, que es tener una buena historia, pero sin duda ayuda a construir relatos que navegan bien en los medios sociales.
Una forma práctica, desde el punto de vista técnico, de "social storytelling".
En 2013 celebramos el 70 aniversario de El Principito (1943), el libro francés más vendido y fuente constante de inspiración. La obra de Antoine de St.-Exupéry (1900-1944) es un clásico que enseña muchas lecciones.
Cualquier persona, idea, marca o institución puede aprender de El Principito. Este breve historia responde preguntas fundamentales con contenidos memorables, que no dependen de la cultura o la edad del lector. Es verdaderamente un texto universal queutiliza un lenguaje que todos entienden, como el de estas citas imperecederas:
"Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero el anhelo del mar libre y ancho".
"Lo esencial es invisible a los ojos".
"Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan".
"Caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos".
El Principito ayuda a comunicar con humanidad, como hacen las grandes marcas, ideas e instituciones. Hay que aprovechar el 70 aniversario para volver a leer este relato emocionante. Los riesgos de "hacerse mayor" son demasiado grandes.
Hace unos meses hablábamos de Buzzfeed y de su apuesta por consolidarse como "the media company for the social media age".
En el vídeo de abajo, Jonathan Perelman abunda en esta línea y explica en directo cómo la comunicación en redes sociales tiene mucho más que ver con contenido que con tecnología, cómo los socialmedia se están consolidando como el punto de entrada de la comunicación digital y cómo adaptar la forma de contar historias al modo y estilo propio de la social web.
Porque, aunque lo que interesa a la gente es lo mismo, el modo de contarlo es distinto. Bienvenidos al social storytelling.
Como tuvimos oportunidad de comprobar hace unas semanas en NY, Buzzfeed se está convirtiendo en una empresa a la que compensa seguir, no sólo por el número de gente que congrega, sino por la experiencia que está adquiriendo en el campo de social storytelling: la habilidad para escribir historias para ser compartidas en los medios sociales.
Buzzfeed aspira a ser "the media company for the social age", centrándose en elaborar noticias de consumo rápido, conectadas con la actualidad, cercanas a los intereses de la gente; historias para ser compartidas en los medios sociales.
Ahora, como una forma de compartir su experiencia, está también empezando a ofrecer cursos sobre storytelling, donde la gente de su equipo editorial explica cómo escribir historias que conecten con la gente en los medios sociales: una buena forma, para las agencias, de hacerse con la experiencia acumulada por Buzzfeed, mejorar la forma de comunicar en los medios sociales y descubrir el potencial de Buzzfeed, precisamente, como medio publicitario.
Abajo, Jonathan Perelman, nos explica brevemente, el peculiar tipo publicidad que se inserta en Buzzfeed. Y, más abajo, en el enlace, Advertising Age recoge la información sobre los cursos que ha empezado a organizar en New York.
En julio de 2012 Coca-Cola lanzó su estrategia "Content 2020": de la creatividad a la excelencia en los contenidos. Mi colega el profesor Ángel Arrese me descubrió hace unos días el vídeo. "Content 2020" recoge la visión de Coca-Cola sobre la comunicación actual de sus marcas y es una pieza que te ayudará a pensar sobre la difusión de cualquier mensaje. La marca de Atlanta es fuente de inspiración habitual (ver "Comunica como Coca-Cola" o "Para innovar haz como Coca-Cola"). Ahora busca ideas contagiosas que no se puedan controlar, y propone que nos comportemos como "editores despiadados" que evitan el ruido. Se identifican dos áreas clave:
Distribución de la creatividad: las ideas vienen de múltiples lugares y, de hecho, en Coca-Cola, las ideas de consumidores y fans superan hace ya tiempo a las que genera la propia empresa.
Distribución de la tecnología: la expansión de herramientas de comunicación hace que sea necesario generar contenidos para múltiples plataformas.
Coca-Cola quiere multiplicar los contenidos, sabiendo que el spot de 30 segundos es ya sólo un capítulo de los planes de
comunicación. "Content 2020" es un vídeo fértil en ideas. Y es que aunque una marca tenga mucho éxito necesita siempre nuevas metas (Coca-Cola aspira a doblar sus ventas).
Se agradece también que busque aprender de otros: marcas como Ikea, Google o Nike, entre otras, aparecen como ejemplos. Este "stop-motion" es un auténtico curso de comunicación, "storytelling" y creatividad. La verdad es que sería bonito aplicarlo a la comunicación de algo más que unas bebidas...No te lo pierdas (dos partes).
El último número de Advertising Age incluye un interesante reportaje sobre su Digital Conference de 2013. Un evento en el que salieron más o menos los temas de siempre, de mano de los ponentes más habituales: Google, Facebook, Hulu, Microsoft, USAToday, Blackberry...
Gente y temas que pueden sonar conocidos, pero que siempre descubren ideas nuevas. Sobre temas tan variados como el futuro de la televisión, compartir y ser compartido, tendencias en márketing de contenidos, la centralidad de la medición, etc. Temas conocidos, que evolucionan rápido, y de los que interesa estar al tanto.
En el enlace de apoyo puedes encontrar algunas de las principales intervenciones, resumidas y comentadas; entre ellas, destaca la conferencia de Robert Wong, Chief Creative Officer de Google Creative Lab, dedicada a cómo vincular tus productos con acciones y campañas de storytelling.
Puedes conocer a Wong en el vídeo de abajo y, de nuevo, revisar el contenido del evento en el enlace del final.
Uno de mis alumnos (le puedes conocer en @colomaduato) me habló hace unos días de "Follow the Frog". Entre el storytelling de última generación y el branded content, esta acción de The Rainforest Alliance trata de comunicar la necesidad de hacer más por paliar los efectos de desforestación. El mensaje está claro: no hace falta irse lejos para trabajar por la protección del medio ambiente.
El vídeo ha superado con creces el millón de visitas en YouTube. La revista Creativity considera este anuncio de septiembre de 2012 como el "anti-Kony". Un buen ejemplo de cómo el humor puede ser relevante y crear nuevos iconos.
McCann Lima ha elaborado la nueva campaña de Coca-Cola en Perú. El crecimiento económico de los peruanos continúa, pero Coca-Cola considera que su felicidad puede aumentar. Para "conseguirlo" se ha propuesto que las fotos de los DNI sean más sonrientes y ha creado una red de "fotomatones" a lo largo del país para que los ciudadanos puedan hacer sus fotos.
El "DNI feliz" y el "movimiento feliz" son ya parte de la comunicación de la marca, que sigue buscando maneras de hablar sobre felicidad.
Difundir sonrisas y humor siempre destaca entre las opciones para comunicar. Y aprovechamos el anuncio para saludar a tantos buenos amigos del Perú: ¡realmente bacán!
No es frecuente que los anuncios de un hospital tengan miles de visitas en YouTube y Vimeo. En 2012 nos llamó la atención el trabajo de la agencia Munn Rabot para el New York-Presbyterian (NYP). Bajo el tema general "Amazing Things are Happening Here", los anuncios eran testimonios en blanco y negro de antiguos pacientes que se han curado en el NYP. Como Heather McNamara, la niña que ni siquiera consigue decir bien el nombre del hospital en el primer anuncio.
En 2013, Munn Rabot ha dado otra vuelta de tuerca a la campaña contando la historia de Danion Jones, que canta una canción de Louis Armstrong en el segundo anuncio. El eje de la campaña del NYP son las personas y sus vidas apasionantes. Es una alegría tener ocasión de repetirlo: los mejores anuncios destacan, sobre todo, por su humanidad.
“El 95% del marketing para nuevos productos son acciones desperdiciadas”. Con esta apocalíptica frase comenzó Roger Dooley, gurú del neuromarketing, su ponencia en el Neuromarketing World Forum, celebrado hace unos días en Sao Paulo.
Dooley afirmó que la sobreexposición del consumidor a estímulos comerciales ha conllevado que la mayor parte de las inversiones en marketing y de las campañas de marca en Internet no logre resultados positivos.
En su opinión, para evitar este fracaso y lograr que nuestras campañas online sean eficientes y que nuestros mensajes no se pierdan en la red, debemos lograr trabajar con el cerebro de los clientes y conectar con ellos en lugar de trabajar contra ellos.
Para alcanzar este objetivo, la clave que Dooley nos propone es trabajar a la vieja usanza, centrándonos en el copy: contar historias, utilizar metáforas, mostrar experiencias, crear imágenes, generar empatía… en definitiva, hacer de nuestra marca un ente capaz de forjar un vínculo con el público y reforzarlo en cada contacto con él. Una vez creada la relación, hay que consolidarla, potenciando los puntos positivos de la marca y tratando de contrarrestar los negativos.
En un mundo cambiante, el cerebro humano permanece inalterable. Por eso para llegar a él, aunque se usen nuevos medios, hay que confiar en las viejas ideas.
Ayer se celebró el Super Bowl. En este post, sin ánimo de ser exhaustivos, se resumen ideas y casos del Super Bowl 2013 que nos ayudan a pensar sobre comunicación y medios.
1. Las marcas siguen confiando. El Super Bowl era la quintaesencia de la publicidad analógica: un espacio con audiencias multimillonarias y gran presión publicitaria. Estamos en 2013 y grandes anunciantes siguen dispuestos a pagar: allí estarán Coca-Cola, Pepsi, Blackberry (que
debuta), Budweiser, Pepsi, Mercedes, Audi, Chrysler, Toyota, Volkswagen (sin perros y con algunos problemas), Samsung, Walt Disney y
Paramount. La CBS recibe entre 3,7 y 3,8 millones de dólares por spot. Otra demostración de fuerza de la televisión.
2. A la vez, ya nada es como antes...Internet y los medios sociales están permitiendo adelantar el Super Bowl y ampliar su duración. Las marcas dan a conocer sus anuncios por
anticipado para aprovechar su difusión en los medios sociales buscando más "engagement". Coca-Cola difundió su anuncio (de
Wieden+Kennedy) casi dos semanas antes del partido. Esta vez tres bandas rivales
buscan el premio de una Coca-Cola en el desierto y el público decide quién gana en el sitio web Cokechase.com.
3. Doritos mantiene su apuesta. Doritos presenta por séptimo año consecutivo su "Crash the Super Bowl Party". Muchos han hablado de contenidos "generados por los usuarios". Pero pocas marcas los han difundido de verdad y menos aún han apostado de manera continua por esa estrategia.
4. En el Super Bowl de 2013 comunicar la estrategia de comunicación es tan importante como los anuncios mismos. El "storytelling" es un aspecto clave de la difusión de los anuncios. No basta con tener buenas ideas: hay que contarlas muy bien (y muchas veces).
5. A corto plazo la notoriedad es el tesoro más buscado del Super Bowl. Muchas marcas han hecho ruido en el Super Bowl. Pero, al final, los públicos recompensarán a las que sepan preservar su identidad. ¿Cómo cambian las marcas sin perder de vista lo esencial, su ADN? ¿Cuando termine el gran "circo" del Super Bowl qué marcas van a perdurar?
En buena media las cosas se ven distinto, según cómo se cuenten; incluso algo tan desagradable como los controles de los aeropuertos –paradigma de incomodidad, malestar y complicación– podría ganar si se contase bien.
Si no, basta ver la popularidad que está adquiriendo la Size Matching Station de Me-Ality en buen número de tiendas de ropa de Estados Unidos. Un scanner para medir tallas, similar a los de los aeropuertos, con su mismo aspecto intimidante, que ofrece idénticos resultados, pero... al que a la gente le gusta entrar. Para Tanya Shaw, CEO de Me-Alitylas clave está en cuidar tres factores:
Provocar la curiosidad de la gente, a través de la localización y el diseño de la máquina.
Reforzar el beneficio de utilizar el scanner: por qué te interesa y qué consigues y...
Diseñar un sistema que haga posible ser escaneado sin necesidad de desvertirse. Quizá su mayor hallazgo, que poco tiene que ver con la comunicación, pero mucho con el servicio al cliente, y con la disposición de poner a la gente en el centro.
Ya se ve que hasta lo más inesperado, si se cuenta bien, gana.
Quizá algo puedan aprender los aeropuertos.
Se está oyendo últimamente hablar tanto del storytelling, que me entró curiosidad el otro día por saber cuánto hemos escrito sobre esto en nuestro blog.
Y aunque no es la voz más numerosa, la etiqueta storytelling recoge actualmente 31 posts, con opiniones de autores, testimonios de profesionales, reseñas de libros o casos en los que se ve esta nueva disciplina en acción.
Un modo de comunicar tan antiguo como la vida misma pero que está experimentando en los últimos años un nuevo resurgir. Para beneficio de las marcas, que encuentran en esta nueva disciplina una forma sistematizada de explicarse, captar la atención del consumidor y convertir sus productos en algo "contable"; es decir, fácil de reproducir, atractivo y compartible.
La ciencia de storytelling –el arte de contar historias– parece que ha llegado aquí para quedarse y para convertirse en una habilidad de la que ningún empresa podrá permitirse prescindir.
Así lo cuenta Antonio Nuñez, en la presentación de "Será mejor que lo cuentes", un libro conocido pero que sigue estando de actualidad. Y así te lo contaremos en nuestro próximo curso sobre storytelling.
Nueve años después de El Señor de los Anillos (la tercera parte, de 2003, logró 11 Oscars) llega El Hobbit con gran apoyo de Nueva Zelanda. El gobierno del país kiwi, de 4,4 millones de habitantes,ha invertido para asegurar que Jackson y su equipo no les abandonaba, en un proceso que no ha estado exento de tensiones. Marcas como New Zealand Air se presentan en sus anuncios como la "línea aérea" de la Tierra Media. Ahora que se habla tanto de "marca país", es interesante ver como una película puede ser oportunidad para dar a conocer una nación.
La obra de Tolkien y la de Peter Jackson, como explican Alejandro Prado, Eduardo Segura, José Javier Sánchez-Aranda, Marta Frago y Joseba Bonaut en su nuevo libro, El Señor de los Anillos, del libro a la pantalla (2012), es otro ejemplo paradigmático de storytelling y épica. El Señor de los Anillos y El Hobbit son epopeyas de personas que, sorteando grandes dificultades, superan obstáculos extraordinarios y alumbran un mundo mejor. Una narración realmente instructiva de la que hay que seguir aprendiendo a comunicar con épica, como en "la carga de los Rohirrim" una de las escenas preferidas de los espectadores.
Las marcas e instituciones nos gustan, pero las grandes narrativas nos recuerdan quienes nos gustaría ser: por eso nos mueven más. De momento, ahí van la memorable carga dirigida por Theoden y las nuevas instrucciones de vuelo de New Zealand Air (con aparición estelar de Peter Jackson).