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27 diciembre 2014

Los 4 hábitos de los buenos mentores

Todos necesitamos guías, consejeros y mentores que nos ayuden a sortear las dificultades de la vida y la profesión. Si no los tienes aún, te animamos a que los busques en 2015. Los hemos estudiado y su comportamiento parece seguir ciertas pautas:

1. Se resisten a dar consejos. Suelen preguntarse si son las personas más adecuadas para darlos.

2. Cuando ven claro que deben dar el consejo, lo dan, aunque lo que dicen no guste nada al que escucha.

3. Sólo aconsejan cuando se lo piden. No van por la vida ofreciendo consejos: esperan pacientemente a que se les pregunte.

4. No se molestan cuando no se hace lo que dicen. No presionan para que sus consejos se pongan en práctica.

Si descubres alguien con estos 4 hábitos, acabas de dar con un buen mentor: ¡enhorabuena! No lo dejes escapar, porque tales mentores son una verdadera joya. Ojalá tengamos talento y humildad para escuchar lo que nos dicen.

MÁS EN:
http://c4etrends.blogspot.com.es/2013/09/necesitas-un-mentor.html

17 diciembre 2014

El "médico" de las instituciones

A veces nos gusta pensar en la comunicación como "el médico de las organizaciones". A menudo, los que nos dedicamos a estudiarla comprobamos su dimensión curativa. En efecto, cuando la comunicación funciona, empresas, marcas e instituciones recuperan la vida; despiertan energías que parecían dormidas, los públicos se movilizan, vuelven el entusiasmo y la iniciativa, y todos “llevan la camiseta” con orgullo.
Es verdad que hay instituciones y empresas que no saben actualizar sus mensajes. Pero hace tiempo que las crisis de comunicación dejaron de ser simplemente "crisis de comunicación". En realidad, los problemas de comunicación son problemas de gobierno y de gestión. Ciertamente, los mensajes tienen que ser actuales y relevantes. Pero comunicar es mucho más. En realidad, comunicar es dirigir.

11 julio 2014

"El arte de la prudencia", en 10 frases

Ediciones Austral ha vuelto a editar recientemente otro clásico imperecedero: "El arte de la prudencia", de Baltasar Gracián (1601-1658). Son 300 aforismos llenos de sabiduría práctica sobre trabajo, dirección, liderazgo y mucho más. De alguna manera, es como nuestro Sun Tzu (sólo que, desde nuestro punto de vista, con más profundidad). Puede ser otro de tus libros del verano de 2014. Hemos seleccionado algunas frases para que empieces a disfrutarlo:

1. "La fortuna se desea, y a veces uno mismo se ayuda a conseguirla; la fama, sólo se obtiene por esfuerzo propio".

2. "Los malos modos todo lo corrompen, hasta la justicia y la razón. Los buenos todo lo remedian: doran el no, endulzan la verdad y hermosean la misma vejez".

3. "No hay mayor señorío que el de sí mismo, de las propias pasiones".

4. "La perfección no consiste en la cantidad, sino en la calidad. Todo lo muy bueno siempre fue poco y raro".

5. "Saber apartarse. Es una gran lección de la vida el saber negar, pero lo es mayor el negarse uno mismo".

6. "Saber retirarse cuando se está ganando. Es lo que hacen los jugadores profesionales. Tan importante es una lucida retirada como un ataque esforzado".

7. "Un éxito continuado siempre fue sospechoso".

8. "Don de gentes. Conseguir la admiración general es mucho, pero es más ganar el afecto".

9. "Vivir es saber elegir. Se necesitan buen gusto y un juicio rectísimo, pues no son suficientes el estudio y la inteligencia".

10. "Contar con buenos colaboradores. Algunos quieren que su extremada perspicacia domine sobre las limitaciones de sus colaboradores. Es una peligrosa satisfacción que merece un castigo fatal. La grandeza del superior nunca disminuyó por la competencia del subordinado".

Aunque se publicó por primera vez en 1647, el libro de Gracián sorprende por su actualidad. Es un consejero inagotable al que puedes volver con frecuencia. No te lo pierdas.

MÁS EN:
http://www.planetadelibros.com/el-arte-de-la-prudencia-libro-118548.html
http://c4etrends.blogspot.com.es/2014/06/4-libros-para-el-verano-de-2014.html


08 julio 2014

Desconectar para conectar

Andrew McAfee es el autor de Enterprise 2.0, un libro sobre el impacto en la gestión de las herramientas de la web 2.0. McAfee, profesor del MIT, analiza los peligros que acechan a los trabajadores del conocimiento en la era de la conexión permanente. Pasamos el día frente a una pantalla, con decenas de distracciones : noticias, juegos, vídeos, chats con amigos y familiares, compras electrónicas...Las tecnologías de la comunicación pueden impedir que hagamos nuestro trabajo: leemos el mail, consultamos los "social media", "navegamos", interrumpimos y nos interrumpen...
McAfee dice que para superar la adicción a la gratificación instantánea conviene tener más autodominio, y cita a San Agustín:

"Nuestra peregrinación por la tierra no puede estar libre de pruebas. Progresamos a través de las pruebas. Nadie se conoce a sí mismo sino a través de la prueba, o recibe una corona excepto después de la victoria, o se esfuerza excepto contra un enemigo o unas tentaciones"

Es verdad que hace falta autodominio para superar las distracciones, pero me atrevería a decir más. Sólo las personas capaces de desconectar y dedicar tiempo a la reflexión llegarán lejos. Los "adictos" a la conexión cada vez parecen más ineficaces e improductivos: el gran enemigo de personas y organizaciones es la dispersión.

MÁS EN:
http://blogs.hbr.org/hbr/mcafee/2011/04/tune-out-turn-off-a-mantra-nee.html
http://andrewmcafee.org/2010/07/augustine-tips-for-knowledge-workers/

16 abril 2014

Dirigir es integrar

Abraham Lincoln (1809-1865) es un personaje bien conocido en la historia, prototipo de líder magnánimo e inspirador. De Lincoln se puede aprender mucho: a tener grandes ideales (cosas que parecían imposibles, como la abolición de la esclavitud); a ser generosos, sabiendo perdonar; a contar grandes historias y tener sentido del humor (quienes estaban a su alrededor lo pasaban francamente bien); a superar dificultades gigantescas (las tuvo de todo tipo: familiar, personal, político...); a leer mucho (casi no tuvo educación formal y lo aprendió todo en los libros que devoraba). También fue un entusiasta del teatro, por cierto.
Fue un político de miras altas, pero también astuto y capaz, con un sentido del "timing" impresionante. Pero quizá lo más llamativo es cómo forjó relaciones de trabajo con supuestos "enemigos", dentro y fuera de su partido; grandes personalidades como Seward, Bates, Chase o Stanton, las piezas clave de su "gobierno de rivales". Ninguno tenía buen concepto de Lincoln. Pero él conocía sus cualidades y los integró en su equipo, ganándolos con paciencia para su causa. Para lograrlo tuvo que pasar por alto con elegancia ofensas, rencores y desacuerdos. Un buen ejemplo para directivos y personas interesadas en alcanzar grandes metas trabajando en equipo con muchas otras personas.

08 abril 2014

Buscando buenos directivos

Flannery O' Connor advirtió que un hombre bueno es difícil de encontrar. Lo mismo se puede decir de los directivos. Como recuerda este artículo en los blogs de Harvard Business Review (13 de marzo) no es nada fácil descubrirlos. Randall Beck y James Harter citan un informe de Gallup según el cual las empresas no encuentran candidatos adecuados para dirigir en el 82% de los casos. Beck y Harter subrayan cinco características de los "buenos":

1. Motivan a los empleados para que actúen, pero también despiertan su interés con una misión y visión atractiva.

2. Tienen la determinación necesaria para lograr resultados, superando adversidades y resistencias.

3. Fomentan una cultura de responsabilidad.

4. Establecen relaciones abiertas de confianza, transparencia y diálogo.

5. Sus decisiones se basan en la eficacia y la productividad, no en la “política”.
El listón está muy alto para los que mandan; son cualidades exigentes. Pero es que hay mucho en juego. En las organizaciones, la buena dirección no tiene sustitutos.

MÁS EN:
http://blogs.hbr.org/2014/03/why-good-managers-are-so-rare/

20 marzo 2014

Ideas para dirigir empresas creativas

A veces, quienes dirigen instituciones y empresas que no van  bien piensan que la solución pasa por reorganizarse. Aumentan el número de personas dedicadas a la gestión y crean “nuevas capas” en su organigrama. Cuantos más cargos, mejor, podría decirse. Entre las empresas que corren ese peligro están las agencias, los medios de comunicación y, en general, las que podríamos llamar "empresas creativas", que se caracterizan por tener el talento como materia prima principal.
Como recordó Leonardo Polo, todas las empresas producen algo. Si producen poco o mal, las cosas no marchan. Los organigramas y directivos pueden ser adecuados, pero la clave está en quienes hacen los contenidos. Sin el talento que elabora "productos" excelentes, las empresas acaban hundiéndose, por bien organizadas que estén.
Hay otra forma de dirigir empresas creativas: la que no se centra en hacerlas más grandes y complejas, sino en cuidar los contenidos memorables y proteger a las personas que pueden hacerlos. Empresas donde fluye la vida, el talento y la creatividad. Empresas flexibles, con más cultura y densidad humana que control, estructura y jerarquía. Las empresas que están dotadas para el cambio.

11 marzo 2014

La mirada del público


Necesitamos a la audiencia. La biografía de Doris Kearns Goodwin, recoge esta frase de Lincoln: "What I want is an audience. Nothing sounds the same when there isn't anybody to hear it and find fault with it"
Los públicos nos hacen mejores. Nos ponen en nuestro lugar, aportando al trabajo el imprescindible referente externo. Saber qué piensa el público es siempre una bendición, aunque no nos guste lo que diga
Lo importante no es sólo “qué digo yo”, el mensaje que queremos transmitir. Es necesario comprender qué se entiende y qué sucede después. Decir "ya lo he dicho", nos ha parecido siempre uno de los grandes fracasos del comunicador (y del directivo). Por eso solemos decir que lo importante no sólo es qué decimos sino qué entienden los demás
Por eso, una parte fundamental del trabajo de comunicación es la investigación de las percepciones. Las percepciones de los públicos contienen elementos de verdad. Su análisis permite reconocer los problemas, evitando actitudes defensivas. Hay que preguntarse: ¿Cómo me perciben? ¿Cómo me gustaría ser percibido? A partir de ahí podemos cambiar para que cambien las percepciones.
La incomprensión de los públicos garantiza el fracaso de la comunicación. Hay que mejorar las capacidades de escucha personales y de la organización para evitar el síndrome del que acaba en su "espléndido aislamiento". Debemos esforzarnos por ver siempre la realidad con los ojos del público.

MÁS EN:
http://c4etrends.blogspot.com.es/2010/01/quita-el-ego-de-en-medio.html
http://c4ebooks.blogspot.com.es/2013/06/equipo-de-rivales.html

21 febrero 2014

10 ideas sobre el arte de dirigir

Sabemos que escribir sobre dirección es mucho más fácil que dirigir. Pero aunque solo unos pocos "ocupen cargos", dirigir equipos o proyectos nos toca a todos y todos podemos ser fuente de inspiración e ideas para muchas personas. Los directivos llevan a cabo una tarea que no puede realizar cualquiera. Los que se esfuerzan por ser buenos siguen algunas pautas:

1. Su materia prima son las personas; se esfuerzan por comprenderlas y ponerlas en el lugar más adecuado a sus intereses y capacidades. Los jefes motivan. Un buen jefe te pone en condiciones de triunfar.

2. Convierten previsibles en previstos. Los buenos jefes trabajan pensando en pasado mañana y destacan por su visión.

3. Asumen los riesgos de los imprevistos y el trabajo de los demás; saben afrontar las consecuencias de las decisiones.

4. Consiguen que los demás hagan. En realidad, los líderes no hacen nada. Ponen su tiempo y talento al servicio del trabajo de otros. No brillan por lo que hacen, sino por lo que logran que hagan los demás.

5. Organizan su propio trabajo. Aseguran que disponen de la información adecuada y evitan el desorden en el trabajo propio y ajeno, a la vez que mantienen las "puertas abiertas". Se esfuerzan por ser dueños de su tiempo.

6. Destacan por su autocontrol. No actúan por impulsos ni dejan que altibajos, fracasos o frustraciones influyan en el trabajo. Como escribió Drucker, han aprendido a gestionarse a sí mismos. Una de sus aptitudes fundamentales es que saben callar.

7. El liderazgo es inversamente proporcional al orgullo, la autocomplacencia y la vanidad. Los buenos jefes no piensan que ya saben: tienen consejeros y mentores. Son conscientes de que pedir perdón y rectificar es fuente de honor y prestigio. Están siempre "con la maleta hecha", dispuestos a abandonar su cargo.

8. Basan su trabajo en dividir tareas y delegar. Los líderes respetan la delegación. Dividen las tareas, eligen grandes equipos y luego trabajan con ellos, evitando injerencias.

9. Establecen estructuras y las respetan. La cultura importa más que la estructura, pero hace falta un mínimo de organización. Es necesario fijar buenas estructuras, pero conviene mantenerlas sencillas, evitando que se agiganten y "burocraticen".

10. Evitan cambiar lo que funciona. El cambio por el cambio no es una buena opción directiva.

Dirigir es un arte difícil, basado en la autoridad, la comunicación y la motivación. Requiere trabajo humilde y paciente, además de un esfuerzo constante por mejorar. Muchos aspiran a mandar, pero no todos están dispuestos a servir, la verdadera entraña del trabajo directivo.

MÁS EN:
http://c4etrends.blogspot.com.es/2013/07/6-habitos-de-los-buenos-directores.html
http://c4etrends.blogspot.com.es/2012/09/entre-no-imponerse-e-imponerse-demasiado.html
http://hbr.org/2005/01/managing-oneself/ar/1

12 febrero 2014

El misterio del liderazgo

Pocas cosas son más importantes para una organización que un buen jefe. Cuando los jefes se convierten en líderes, la eficacia de sus empresas mejora y los trabajadores son más felices. Por eso, el buen gobierno no tiene sustitutos.
En el blog hemos hablado con frecuencia de liderazgo, aun sabiendo se trata de una palabra rodeada de mitos y confusiones, demasiado centrada en logros individuales. En realidad, los líderes buscan el bien común, consiguen que otros hagan las cosas, y se esfuerzan por evitar la arrogancia: preguntan, colaboran y construyen equipos que dejan huella.
A los verdaderos líderes no les gusta mandar. Son conscientes de sus limitaciones y de las dificultades: se resisten a dirigir a otras personas. Pero cuando llega su momento descubren (casi con sorpresa y cierto rubor) que otras personas les siguen. Y es que el liderazgo está relacionado con la admiración que logra que las personas se comprometan y acaben dando algo más que su tiempo. Los líderes nos cautivan.
El paso de jefe a líder tiene algo de misterio. ¿Cómo se produce esa transformación decisiva? Nos encantaría saberlo mejor: hay mucha eficacia y felicidad en juego. Tenemos que dar con esas personas.

MÁS EN:
http://www.c4etrends.blogspot.com.es/search/label/liderazgo

03 diciembre 2013

Si estas sólo, creas poco

Dice Tom Kelley, en "Creative Confidence", que la gente creativa se asemeja mucho a la resilient people: personas que aguantan en la dificultad y son capaces de sobreponerse a los obstáculos, por grandes que parezcan.
Pero, curiosamente, la raíz de su fuerza no reside en sus especiales cualidades, sino en su capacidad para conseguir el apoyo de otros.
La resilience –mal traducida al castellano como "resiliencia"– acompaña a todo trabajo relacionado con la experimentación, la innovación o la creatividad, necesariamente relacionados con el riesgo, el fracaso y la dificultad. Porque no se puede descubrir lo nuevo sin probar rutas equivocadas.
Una cualidad que capacita para recuperarse de los reveses, ver el sentido positivo de las cosas, sacar energía de los fracasos, aprender de los errores... y que, como apuntan los hermanos Kelley, raramente se sostiene sin ayuda. Porque es difícil innovar, si estás solo.



MÁS EN:
http://www.psychologytoday.com/basics/resilience

22 julio 2013

El carisma en 7 frases

En el blog hemos hablado ya de Jeff Haden ("Las 8 características de los empleados valiosos"). Haden escribió en Inc. (10 de julio de 2012) sobre carisma, una palabra de honda raigambre que nos encanta.
A todos nos gustaría tener carisma (del griego, gracia); de hecho, hay personas que iluminan la sala en cuanto entran. A veces no sabemos definir bien ese "don". Los "carismáticos" construyen y mantienen relaciones, influyen positivamente en los que tienen cerca y, en definitiva, son las personas con quienes queremos estar.
Pero a lo mejor el carisma no es tanto "un don" como algo que se logra con acciones. Haden explica comportamientos típicos de personas "carismáticas" que podemos imitar. Adaptamos 7 a esta lista:

1. Escuchan más que hablan. Personas que preguntan, mantienen  contacto visual, sonríen. Saben que lo importante es lo que importa a los demás, no a uno mismo.
2. Desconectan. Se olvidan de su teléfono. No se ponen a leer sus pantallas, no se centran en otras cosas. No se puede conectar con otros cuando al mismo tiempo queremos conectar con el móvil.
3. Se preocupan de dar antes de recibir. Dar es el único modo de conectar de verdad.
4. No actúan como "gente importante". Los "carismáticos" piensan que los "importantes" son los demás. Practican "políticas de puertas abiertas" y se hacen asequibles.
5. Dicen a los demás qué hacen bien. Son expertos en reconocer y felicitar a los demás por el trabajo bien hecho.
6. Eligen bien sus palabras. Las palabras influyen en la actitud. Por ejemplo: no tenemos que ir a una reunión, vamos a encontrarnos con otros en una reunión. Queremos estar cerca de personas felices y entusiastas, no tristes y "quejicas" que cumplen "onerosos" deberes.
7. No hablan de los fallos de los demás; admiten rápidamente los suyos. Compartir con humildad "meteduras de pata" y errores es una práctica excelente. La gente no se reirá de ti; se reirá contigo. En cambio, si nos negamos a reconocer qué hemos hecho mal o nos dedicamos a criticar, la gente se irá alejando.

El carisma es fundamental para los líderes que necesitamos y es una gran ayuda para la comunicación. Además, como nos explica @jeff_haden, es un objetivo alcanzable.

MÁS EN:
http://www.inc.com/jeff-haden/10-habits-of-remarkably-charismatic-people.html

15 julio 2013

Los 6 hábitos de los buenos directores


De alguna manera todos dirigimos algo. Por eso los consejos sobre dirección sirven también a muchos que, en apariencia, no tienen responsabilidades directivas. Un buen director es difícil de encontrar. Estas son algunas de sus cualidades:

1. Humilde, pero perseverante. Sabe reconocer sus errores y pide perdón siempre que sea necesario, pero quienes le conocen saben que es tenaz y no se detendrá ante los obstáculos que inevitablemente se presentan.

2. Pone a cada uno en su lugar. Esta es, seguramente, la principal habilidad directiva. Los buenos directores encuentran el sitio que despierta la motivación y creatividad de los empleados, donde pueden desarrollar su talento mejor...Un buen director te pone en condiciones de triunfar. Sabe que la carrera profesional es todo lo que hacemos para terminar dedicándonos a lo que sabemos hacer.

3. Exigente, ambicioso. Fomenta las buenas ideas y consigue que el trabajo sea de la mejor calidad posible. Como decía David Ogilvy, "nada desmoraliza más que un jefe que tolera trabajo de segunda". No se conforma y aspira siempre a metas más altas. Es como el árbol de Navidad, que apunta siempre más alto.

4. Respetado, pero no temido; sabe evitar el control. Consigue el respeto de sus colegas, pero, a la vez, es cercano y logra el afecto de la gente. Es consciente de que tener "poder" no es suficiente; hay que lograr la confianza. Por eso desconfía instintivamente de los mecanismos de control.

5. Decidido. Cuando se empieza resulta difícil tomar decisiones. Pero el buen director acaba desechando dudas y vacilaciones. Escucha las distintas opciones, pero cuando llega el momento, decide con autoridad.

6. Visionario. Está un poco "por encima" de las circunstancias y agobios del día a día. Ofrece ideales y visión de mayor calidad porque sabe que se lidera también a fuerza de ideas. Magnánimo, ve más allá de lo inmediato.

Un buen director es difícil de encontrar, pero es imprescindible: la buena dirección no tiene sustitutos. Por eso pensar sobre dirección es una gran idea.

18 abril 2013

Innovar, sin medios para innovar

Gracias a Gonzalo Alzueta descubrí ayer un excelente vídeo de Simon Sinek, incluido abajo, en el que se descubre el modo en que los buenos líderes mueven a la acción.
Para ilustrar sus ideas, Sinek recurre una historia sobre cómo innovar sin medios o, más bien, sobre cómo los medios no son necesariamente garantía para innovar: compara dos equipos; uno de ellos con dinero, talento y recursos abundantes; otro sin dinero, con poca gente, sin apenas preparación, y con recursos claramente escasos. Los dos con el mismo objetivo: poner en vuelo el primer avión de la historia.
El primero era el liderado por Samuel Pierpont Langley, un investigador oficial del Gobierno de Estados Unidos, con abundancia de dinero y acceso al mejor talento; el segundo, el que componían los hermanos Wright y sus amigos, un grupo improvisado de entusiastas que perseguían un sueño y, que sorprendentemente, fueron los que pusieron el primer avión en vuelo.
Para Sinek, la innovación no consiste tanto en abundancia de recursos como en capacidad para soñar; en tener un motivo, un sueño, un propósito... para compartir, pelear y sudar.
Un asunto, el equilibrio entre recursos y motivación, que siempre ha dado mucho que hablar en el ámbito de la creatividad. Si quieres escuchar cómo lo cuenta en propio Sinek, lo puedes ver tú mismo en el vídeo de abajo, a partir del minuto 8.15. Te dará que pensar.



MÁS EN:
http://youtu.be/qp0HIF3SfI4

02 abril 2013

Women are the Future of Entrepreneurship



"Entrepreneurshirp is a vehicle for job creation and women are the future of entrepreneurshirp", de Kauffman Foundation.

En España hay muchas más mujeres emprendedoras hoy que hace tres años, hecho para celebrar tanto a nivel económico, como social. Sin embargo, es bueno cruzar este dato con el diálogo provocado por el libro de Sheryl Sandberg, Chief Operating Officer de Facebook, y por algunos estudios recientes, que proponen una incursión renovada y real de las mujeres en puestos de decisión.

Hablar de la mujer en el entorno laboral, –como emprendedora y/o en los puestos de decisión–, no es un tema manido. Numerosos datos positivos (ayudas, libertad gracias a la tecnología, apoyo mutuo...)  animan a romper con lastres victimistas y repensar nuestro modo de afrontar esta realidad. Al fin y al cabo, la inversión privada, que nada tiene de ingenua, crece en negocios emprendidos por mujeres.

Un artículo reciente en GOOD ofrece 10 puntos muy básicos y positivos para aprovechar el viento a favor:

1. Mantén una actitud positiva, y procura aprender de cada situación.
2. Agradece los cumplidos.
3. El diálogo honesto y de tú a tú es mucho más atractivo que las posturas rígidas.
4. Toma la iniciativa, haz propuestas, actúa.
5. Valora tus logros, no te minusvalores.
6. Tu actuación motivará a otros.
7. No seas crítica e intolerante con los demás, ni contigo misma.
8. No veas enemigos, menos aún en otras mujeres; considera modos de “unir fuerzas”.
9. El egocentrismo te resta energías, utiliza tus sentimientos en positivo.
10. Una vez que empieces, no pares.

¿No parece entonces más efectivo emprender en positivo?

MÁS EN:

06 septiembre 2012

¿Imponerse o no imponerse?

El desarrollo de las ideas pasa por la buena dirección. En opinión de Robert Sutton, los mejores directivos se caracterizan por tener convicciones arraigadas. Están convencidos de que su visión de los empleados es incompleta; se centran en "pequeñas victorias" que sirven para progresar a diario, y no sólo en un gran diseño estratégico; protegen a los empleados de intrusiones; son suficientemente audaces para mandar y, a la vez, suficientemente humildes para saber que con frecuencia se equivocan; facilitan al máximo la innovación, pero saben frenar las malas ideas; acentúan lo positivo, y se dan cuenta de que cómo gestionan es tan importante como qué gestionan.
Sutton considera que hay cierta "tensión" entre no imponerse e imponerse demasiado. Los que se imponen mucho, intimidan y ponen en peligro el ambiente; los poco exigentes no logran las metas ambiciosas que permiten entusiasmar. 
Por eso, los buenos jefes son "moderadamente exigentes". Este equilibrio parece crucial: algunos estudios lo sitúan entre las cualidades más valiosas de los directivos, por encima del carisma o la inteligencia. La flexibilidad y la competencia social ayudan a no ser amenazadores o "micro-gestores". Un arte delicado que los directivos deben aprender: la época de los "dictadores" ha pasado ya, pero, al mismo tiempo, un líder necesita carácter. 
En las organizaciones efectivas la gente discute y se "pelea". El jefe no debe impedirlo. Al revés, parte de su tarea consiste en crear las condiciones para que "pelearse" sea seguro.

MÁS EN:
http://c4ebooks.blogspot.com.es/2010/09/jefes-buenos-y-malos.html

14 mayo 2012

Cómo "matar" la creatividad


"How to Kill Creativity" es el título de un artículo clásico de Teresa Amabile en Harvard Business Review (1998). No es que los directivos estén en contra de la creatividad por definición, pero con frecuencia el talento encuentra dificultades. Las dificultades se ponen en nombre de objetivos tan nobles como la coordinación, la productividad o el control. Pero, en realidad, las nuevas ideas son como la sangre de una organización. Si se mata la creatividad, se pierde la energía y el compromiso con la misión empresarial de las personas.
Hay diversas maneras de poner el talento en aprietos.  Una es no asignar a las personas las misiones que les permiten desarrollar sus conocimientos y despiertan su motivación intrínseca. Conocer el talento de que se dispone es vital. De hecho, conocer las personas y ponerlas en su lugar es, posiblemente, la principal tarea del directivo.
Otra manera de dificultar el desarrollo del talento es crear grupos demasiado homogéneos. Nada se alcanza sin trabajo en equipo y conviene formar equipos diversos. Se hace necesario asegurar la variedad. En los grupos homogéneos se producen menos tensiones, el acuerdo es más rápido y hay menos fricción. Pero, lamentablemente, los conocimientos y la creatividad no se realzan.
El talento topa también con problemas porque algunos directivos no comprenden que es inseguro y necesita confirmación. Los creativos se encuentran con frecuencia, y de manera muy subjetiva, al borde del precipicio. Es necesaria la "supervisión animante” por parte de los directivos. Para sostener el entusiasmo y la ilusión, la mayoría de las personas necesitan darse cuenta de que su trabajo importa a la empresa o institución.

14 enero 2011

Pixar: jefes que salvan puestos de trabajo

Pixar es una empresa que se considera a menudo como modelo de innovación y creatividad. Robert Sutton (10 de enero) escribe sobre las cualidades de sus líderes, gente que busca la excelencia. En Pixar se empeñan en evitar que la mediocridad "infecte" el trabajo.
Sutton dice que los mejores jefes actúan como "escudos humanos", que protegen a sus empleados de las distracciones, intrusiones y errores de la alta dirección. Cuenta la historia de dos directivos de Pixar (Ed Catmull y Avy Ray Smith) que pusieron en juego sus empleos en 1985 cuando les pidieron una lista amplia de despidos para controlar costes. A la mañana siguiente, llevaron un papel con sólo dos nombres: los suyos.
Proteger de ese modo a los empleados no es habitual. Unos meses después del incidente, Steve Jobs compró Pixar. 25 años después esta historia sigue siendo fuente de inspiración, y  puede servir para los tiempos de crisis, cuando la precipitación puede hacer que se pierda perspectiva.

MÁS EN:
http://blogs.hbr.org/sutton/2011/01/pixar_lore_the_day_our_bosses.html

09 septiembre 2010

9 cosas que esperan los empleados

Issie Lapowsky escribe en Inc. (27 de agosto) sobre qué esperan los empleados. Las empresas competentes tratan de mantener la satisfacción de los trabajadores y consiguen lo mejor de sus energías. Cuando gozan de confianza y autonomía, son más productivos y más leales. Para Lapowsky, los empleados esperan estas cosas:

1. Un sentido para su trabajo (y no sólo un salario).
2. Objetivos claramente definidos.
3. Responsabilidades (los gestores deben delegar, generando confianza).
4. Autonomía; flexibilidad (otra muestra de confianza).
5. Atención y feedback.
6. Oportunidades para innovar.
7. Apertura mental para escuchar y atender las sugerencias.
8. Transparencia.
9. Un salario digno.

Un excelente resumen (con abundantes enlaces), de las actitudes que fomentan la motivación y los resultados, movilizando las mejores energías de empresas e instituciones.

MÁS EN:
http://www.inc.com/guides/2010/08/10-things-employees-want.html