02 febrero 2015

Es nuestro maestro (4 años después)

Alfonso Nieto Tamargo (1932-2012) es nuestro maestro. Le echamos de menos, pero su legado nos enriquece: de alguna manera, vamos "a hombros de gigantes".
Era un visionario: creativo, genial, amigo del arte y las soluciones inesperadas, iba más allá de las expectativas a base de pensar con magnanimidad. La mera descripción no le interesaba; quería mejorar los medios y la sociedad con su investigación. Conocía las posibilidades de la comunicación digital que pone “el mundo en la palma de nuestra mano”, como le gustaba decir. Con el paso del tiempo, nunca pensó que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Creó un entorno de trabajo singular, donde las personas eran lo primero. La amistad y los detalles de afecto eran esenciales para él. Fue un caballero y un trabajador infatigable (con una gran pasión por el tiempo y los relojes) que hizo disfrutar a muchos con su sentido del humor y sonora risa. El primer vídeo que incluimos en este post es el que difundimos cuando falleció. En el segundo aparece hablando sobre la necesidad de tomar el buen humor en serio. ¡Gracias, D. Alfonso!