15 julio 2013

Los 6 hábitos de los buenos directores


De alguna manera todos dirigimos algo. Por eso los consejos sobre dirección sirven también a muchos que, en apariencia, no tienen responsabilidades directivas. Un buen director es difícil de encontrar. Estas son algunas de sus cualidades:

1. Humilde, pero perseverante. Sabe reconocer sus errores y pide perdón siempre que sea necesario, pero quienes le conocen saben que es tenaz y no se detendrá ante los obstáculos que inevitablemente se presentan.

2. Pone a cada uno en su lugar. Esta es, seguramente, la principal habilidad directiva. Los buenos directores encuentran el sitio que despierta la motivación y creatividad de los empleados, donde pueden desarrollar su talento mejor...Un buen director te pone en condiciones de triunfar. Sabe que la carrera profesional es todo lo que hacemos para terminar dedicándonos a lo que sabemos hacer.

3. Exigente, ambicioso. Fomenta las buenas ideas y consigue que el trabajo sea de la mejor calidad posible. Como decía David Ogilvy, "nada desmoraliza más que un jefe que tolera trabajo de segunda". No se conforma y aspira siempre a metas más altas. Es como el árbol de Navidad, que apunta siempre más alto.

4. Respetado, pero no temido; sabe evitar el control. Consigue el respeto de sus colegas, pero, a la vez, es cercano y logra el afecto de la gente. Es consciente de que tener "poder" no es suficiente; hay que lograr la confianza. Por eso desconfía instintivamente de los mecanismos de control.

5. Decidido. Cuando se empieza resulta difícil tomar decisiones. Pero el buen director acaba desechando dudas y vacilaciones. Escucha las distintas opciones, pero cuando llega el momento, decide con autoridad.

6. Visionario. Está un poco "por encima" de las circunstancias y agobios del día a día. Ofrece ideales y visión de mayor calidad porque sabe que se lidera también a fuerza de ideas. Magnánimo, ve más allá de lo inmediato.

Un buen director es difícil de encontrar, pero es imprescindible: la buena dirección no tiene sustitutos. Por eso pensar sobre dirección es una gran idea.