29 agosto 2011

Nostalgia de la "desconexión"

Estamos siempre conectados, en el móvil, en Twitter o Facebook, en el e-mail. Necesitamos estar en la red para acompañar a amigos y familiares y mantener el contacto con las redes profesionales. Pero la conexión permanente también genera inquietudes, y parece que se desmoronan las fronteras tradicionales entre la vida profesional y la vida familiar y de amistad. Por eso, algunos promueven la “desconexión” y un estilo de vida más “slow” que permita aprovechar más los mensajes y contenidos, encontrando nuevos espacios de amistad, reflexión y descanso.
En cierto modo, hay una nostalgia de la desconexión, que resulta tanto más valiosa cuanto más inalcanzable resulta para tant@s. En realidad, el que necesite la conexión permanente no podrá poner en marcha proyectos con cierto calado, estará abocado al flujo continuo de las novedades, y, paradójicamente, reducirá su productividad y eficacia. Sólo los que saben desconectar tienen futuro...