19 julio 2012

En verano, otro "elogio de la desconexión"


Algunos ya estáis de vacaciones, o a punto de comenzarlas. Buen momento para desconectar.
Parece cada vez más claro que no podemos ser “adictos digitales” ni meros espectadores que se entretienen, siguiendo el flujo incesante y a veces superficial de las novedades que se publican en la red.
Y es que si estás siempre conectado, no puedes hacer aportaciones de verdad: es en el silencio y la reflexión donde la comunicación de las personas adquiere sentido.
En un mundo “hiperconectado” las oportunidades de desconectar se valoran cada día más. Se hace necesario pilotar las distracciones, elegir cómo se accede a la mejor información disponible, garantizar días u horas “off”, y evitar el “narcisismo digital”.
Es curioso que las tecnologías de la información, que surgieron para facilitarnos la vida, nos hagan a veces más ineficaces e improductivos. Pero hay que reconocer que, en algunas ocasiones, así es.
También en el mundo digital hay que recordar aquello de menos es más. Vamos, que necesitamos tiempo para apreciar la belleza. Como siempre.