13 marzo 2012

A la comunicación...por el silencio

Hoy las palabras van y vienen. Las tecnologías nos permiten comunicar casi instantáneamente. Las posibilidades de expresión e influencia han aumentado de modo espectacular. Tenemos acceso a una cantidad de datos enorme. De alguna manera, el mundo está en nuestras manos; estamos "a un sólo click" de todos los contenidos; podemos tener una audiencia mundial.
La capacidad de comunicar parece ilimitada. Ahora, tenemos que velar por la calidad de lo que decimos. Disponemos de una autopista increíble, pero necesitamos aprender a conducir.
Para eso hace falta...el silencio. Necesitamos pensar qué vamos a decir. Sin reflexión no hay comunicación. En el silencio aprendemos a comunicar porque nuestras palabras adquieren sentido.