02 noviembre 2011

Toda superficie es buena... para poner anuncios!

Aunque bien podría haber sucedido en los párkings de la plaza del Pilar de Zaragoza –que usan el mismo tipo de publicidad– la presencia de anuncios en las barreras de los peajes de Nueva York ha provocado una inusitada polémica: por la eficacia de los anuncios (para los anunciantes) y por las quejas de algunos transeuntes, que ven tanta publicidad como... demasiado!
Pero lo cierto es que la saturación de publicidad de estos últimos tiempos está convirtiendo a los publicitarios en seres especialmente ingeniosos para encontrar nuevas superficies publicitarias: un hueco sin anuncio, es un mundo de oportunidades, siempre susceptible de ser llenado con publicidad: bandejas, servilleteros, puertas, pomos, urinarios, billetes de autobús, barreras, carpetas, asientos, peldaños, almoadillas, retrovisores de coche...
El verdadero ingenio, sin embargo, pasa por encontrar sitios de encuentro que, además, sean amables. Anuncios que no sólo interrumpan, sino que sean útiles. Que aparezcan cuando el cliente los necesita, no cuando quiere evitarlos.
Porque cuando la publicidad hace sonreír en vez de rabiar, multiplica su eficacia.
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http://adage.com/article/news/hey-advertisers-york-a-bridge-sell/230643/