18 julio 2011

Millonario por accidente


Un empresario inesperadamente rico, con un producto sorprendentemente exitoso, es Robert Croak, el fundador de Silly Bandz: las famosas gomas elásticas de distintas formas y colores que se han puesto de moda en la mayor parte de los países del mundo. A partir de una idea aparentemente ridícula, en el primer año de lanzamiento llegó a vender más de 1 millón de paquetes a la semana, sólo en los Estados Unidos.
Muchos piensan que su éxito ha sido simplemente una cuestión de suerte, pero Croak piensa que le ha llevado más de 20 años llegar a esto, y ve su vida, por el contrario, como una historia de fracasos en la que al final le sale algo bien. Aunque en este caso, le ha salido remarcadamente bien.
Sucede con frecuencia; a veces tachamos los éxitos de suerte, cuando la realidad es que suelen ser consecuencia de un poco de fortuna y bastante esfuerzo; y, con frecuencia, vienen precedidos de un montón de fracasos.
Quienes tienen éxito no son sólo los afortunados sino los aquellos capaces de sostener el esfuerzo, rehacerse ante los reveses, someterse a la presión del fracaso o los imprevistos y, finalmente... dar con algo que funciona. El mismo Croak nos lo cuenta en el último número de la revista Inc. Ilustrativo y, al mismo tiempo, muy esperanzador.