06 junio 2011

Jefes y empleados estresados

Algunas personas, como cuenta Teresa Norton, se exigen tanto que ponen metas inalcanzables que les condenan a la frustración. Sus buenas intenciones son indiscutibles, pero resultan perfeccionistas, exigentes y negativos y eso les hace peligrosos. Ahí reside precisamente el estrés: en el "gap" entre el mundo ideal y la realidad.
Teresa Norton propone ayudar a estas personas a ser "menos perfectas", de modo que logren improvisar más y trabajen con alegría y soltura. Los colegas y la calidad del trabajo lo agradecerán.

MÁS EN:
http://blogs.hbr.org/cs/2011/05/taming_the_tiger_boss.html