17 junio 2010

Un mundial donde todos ganan, hasta lo no-sponsors

El mundial de fútbol se convierte en un acontecimiento publicitario de tal magnidud, que hasta los anunciantes no-patrocinadores le sacan partido. Así sucede con Nike, que sin ser patrocinador, y pesar de las restricciones de la organización, se las ingenia para asociar su marca a los jugadores, los equipos y la fiesta, y atraer clientes. 
Aun así, Adidas, patrocinador oficial, no parece tener queja: estima que sus ventas este año, sólo en Estados Unidos, alcanzarán una la cifra de $1,8 billion (en billones americanos), un record histórico para la compañía. Ya se ve que hay sitio para todos y que, en la era de la personalización, los grandes eventos continúan dinamizando las marcas.
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