12 septiembre 2013

¿Sigues a los que te siguen?

Hace pocos días leí en #Socialholic, el último libro de los hermanos Polo, una idea que se ha convertido en una de las normas de ética básica en el mundo de los medios sociales: si alguien te sigue en Twitter, tienes que seguirle tú también.
Yo, la verdad, siempre he sido de los que no siguen a los que me siguen; prefiero que cada uno siga a quien le guste, sin más. Ni espero que nadie me siga por seguirle, ni me dedico a seguir indiscriminadamente a los que me siguen a mí. 
Pero la afirmación de los Polo me hizo dudar, y aquí va mi elenco personal de razones a favor y en contra, de seguir o no seguir a los que te siguen a tí. 

A FAVOR: "HAY QUE SEGUIR A LOS QUE TE SIGUEN"
  1. Es una muestra de amabilidad: si alguien te sigue, lo lógico es que le sigas tú también; como una muestra recíproca de aprecio digital. 
  2. Expresa, de forma concreta, reconocimiento y agradecimiento a la gente que ha decidido seguirte.
  3. Siguiendo a los que te siguen, les haces socios, les metes en la conversación y tu influencia y alcance se multiplica. Es más fácil que luego te siga más gente.
  4. No hacerlo puede resultar un poco arrogante: dar a entender que tú sabes más que los demás, que no tienes nada que aprender... cuando, como Internet demuestra, eso rara vez es cierto. 
EN CONTRA: "NO HACE FALTA; SIGUE SÓLO A QUIEN TÚ QUIERAS"
  1. No sigo a la gente para que me siga, y no espero tampoco que ellos lo hagan: sigo sólo a quienes dicen cosas que me interesan.
  2. En Internet, lo que cada vez importa más es el contenido; no quiero que nadie me siga porque le sigo, sino porque digo cosas relevantes. Es mi principal motivación. 
  3. Buscar seguidores a base de seguirles se me hace vacío; prefiero que me sigan porque digo algo interesante. 
  4. Prefiero seguir a un número pequeño de gente, abarcable, que me permita seguir de verdad a todos. 
Tú, ¿qué piensas? ¿Sigues a los que te siguen?

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