30 junio 2014

7 "motores" formidables

Las personas e instituciones sanas siempre se plantean seguir creciendo. ¿Cómo lograr esa continua mejora? Hay 7 motores que elevan el trabajo de personas e instituciones a otra dimensión. Los compartimos con los lectores sabiendo que somos los primeros que tienen que buscarlos.

1. Afán de aprender. Las organizaciones y personas en declive han dejado de asombrarse y aprender, tanto de los fracasos como de los éxitos.
2. Amor a la verdad. Tenemos que ser mujeres y hombres de palabra, empresas e instituciones de fiar. Las mentiras tienen las patas muy cortas. La verdad, en cambio, siempre encuentra el modo de salir a la luz.
3. Buen humor. El humor humaniza las relaciones personales y profesionales. Si en tu empresa la gente no se ríe, mal asunto. Hay que tomar el buen humor en serio.
4. Coraje. Si las ideas que defiendes son valiosas, habrá personas e instituciones a las que no les gustarán. Toca ser valientes; luchar con arrojo y decisión.
5. Esperanza. Más allá del simple optimismo, la esperanza nos recuerda que lo mejor está por llegar, tanto en nosotros como en los demás. Nos hace mucho bien.
6. Inconformismo. La "autocomplacencia" puede ser letal. ¿Estamos mejorando? ¿Somos el "tuerto" en el país de los ciegos? Preguntas que nos tenemos que hacer a menudo para huir de la mediocridad que siempre acecha.
7. Unidad. La dispersión nos hace irrelevantes; de hecho, muchos talentos se marchitan por individualismo. La división no nos lleva a ninguna parte. Por el contrario, hay que llegar a ser como una gran orquesta, donde la diversidad de los instrumentos trabaja para la armonía del conjunto. Para velar por la unidad hace falta verdadero talento, aunque los que la defienden tienen que pasar a veces por sumisos, ingenuos e idealistas.

Llevamos tiempo madurando la lista, pero seguro que faltan cosas. Vamos a seguir pensando y nos encantará leer vuestras opiniones. ¡A seguir mejorando!