17 agosto 2010

Jefes que se echan a perder

Jonah Lehrer escribe en el Wall Street Journal (16 de agosto) y en Wired.com (14 de agosto) sobre la peculiar psicología de los que mandan. La investigación muestra que las personas amables, educadas y extrovertidas alcanzan posiciones de autoridad. Entonces sucede algo extraño: se atrofian los talentos que les llevaron al cargo. Se convierten en personajes impulsivos y desconsiderados, incapaces de comprender a los demás. La autoridad tiene algunos efectos positivos: la confianza a la hora de decidir facilita la innovación. Pero si no se dominan las tendencias impulsivas del poder, los instintos llevan al fracaso...Para pensar sobre la autoridad y evitar que el cargo se te suba a la cabeza.
MÁS EN:
http://www.wired.com/wiredscience/frontal-cortex/